La estructura de la actividad como el conjunto de elementos y operaciones que intervienen en una clase y que actúan como «fuerzas» que provocan un determinado «efecto» que regula o condiciona en ella lo que hacen los alumnos y el profesor, y como lo hacen.
Podemos representar gráficamente este conjunto de operaciones que tienen lugar a lo largo de una sesión de clase como un segmento cuya longitud depende de la duración de la sesión de clase. En este segmento podemos distinguir, además, varios subsegmentos que denominamos «segmentos de actividad». En una observación en cierto sentido panorámica de una sesión de clase —sin entrar en detalles más concretos o profundos— podemos distinguir tres segmentos de actividad distintos:
Segmento AP = Segmento «protagonizado» fundamentalmente por el profesor.
Segmento AA = Segmento «protagonizado» fundamentalmente por los alumnos.
Segmento TM = Segmento de «tiempo muerto».

Estos segmentos pueden ser de tres tipos distintos:
- De tipo individualista: los estudiantes trabajan solos, sin competir con los demás.
- De tipo competitivo: los estudiantes trabajan solos y además compiten entre sí.
- De tipo cooperativo: los estudiantes interactúan entre sí (trabajo por parejas, tutoría entre iguales, trabajo en equipos reducidos).
3. Segmento TM (tiempo muerto). Finalmente, un tercer tipo lo configura lo que podemos denominar «tiempos muertos». En ellos –en cierto sentido– el proceso de enseñanza y aprendizaje se interrumpe o aún no se ha iniciado. Por ejemplo, los cinco minutos que, por distintos motivos, el profesor o la profesora ha demorado el inicio de la clase, la interrupción que se da cuando lo requieren y debe ausentarse del aula o la parada que se produce por un conflicto o altercado que ha surgido de repente entre algunos alumnos.
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